Capacitación para profesores de educación física

El festejo es placentero, pero efímero. Tan pronto como los recién graduados en educación física detienen la catarata de huevos y harina, ponen sus ojos en continuar con su capacitación. Algunos buscan cursos, otros tecnicaturas, también licenciaturas o especializaciones.

En esta época del año es común verlos polulando por internet, dejando consultas y haciendo llamados a todos lados. Para ellos escribí este post, que no es otra cosa más que una guía de instituciones que brinda la oportunidad a los profesores de educación física para seguir estudiando. La misma se limita a instituciones de Capital Federal y el conurbano bonaerense. Espero que el aporte sirva para que sigan creciencia como profesionales.

UNIVERSIDAD DE LOMAS DE ZAMORA

UNIVERSIDAD NACIONAL DE LANUS

UNIVERSIDAD NACIONAL DE LA PLATA

UNIVERSIDAD NACIONAL DE 3 DE FEBRERO

UNIVERSIDAD DE FLORES

UNIVERSIDAD NACIONAL DE LUJAN

UNIVERSIDAD ABIERTA INTERAMERICANA

UNIVERSIDAD CAECE

UNIVERSIDAD MAIMONIDES

INSTITUTO SUPERIOR DE DEPORTES

Llegamos al final de la guía. Ahora es importante hacer algunas aclaraciones.

  1. La fecha del post es Diciembre de 2011 y se circunscribe a Capital Federal y el conurbano bonaerense (Argentina)
  2. No todas las carreras son con modalidad presencial. Deben consultar por los distintos tipos de modalidad.
  3. Recuerden que no todas las instituciones brindan puntaje, y a veces el puntaje puede variar de un distrito a otro. Sobre ese tema les recomiendo leer el post: “Los cursos con puntaje para educación física”
  4. Aparecen sólo las universidades púbicas y privadas.  El Instituto Superior de deporte es una excepción por su calidad, trayectoria y por ser la cuna de entrenadores por excelencia.
  5. Tengan en cuenta, además del valor de la cuota o la cooperadora, otros factores tales como: profesores de las cátedras, directores de carrera, egresados reconocidos, etc.
  6. Soy humano, me puedo equivocar, y puede haber obviado alguna carrera.

Posts relacionados:

La importancia de tener un entrenador

Si usted se enferma, visita al médico. Si tiene problemas con la ley, contrata los servicios de un abogado. Supongo que el concepto esta muy claro, así que pregunto: ¿por qué tanta gente hace ejercicio sin un entrenador? Es precisamente el entrenador, preparador físico o profesor de educación física la única persona capacitada para armar y llevar adelante una serie cualquier de ejercicios. Sólo él puede clasificar el volumen y la intensidad de la carga, realizar las evaluaciones pertinente e interpretar los datos con objetividad.

Siempre es común encontrarse en Internet con distintos sitios que ofrecen entrenamientos supuestamente “personalizados”, y que no hacen otra cosa más que descuidar principios tan básicos del entrenamiento como los de individualidad, adaptación y unidad funcional. No está el ojo del entrenador presente para observar nuestra técnica de carrera, ni su experiencia para detectar nuestros defectos técnicos, o sus consejos inmediatos para paliar nuestros primeros signos de fatiga. No existe un ida y vuelta, una persona con la que charlar acerca de nuestras sensaciones corporales.

Se habla de los peligros de la automedicación, pero no de los peligros del autoentrenamiento. Un entrenador sabe que correr en verano con un nylon rodeando el abdomnen y un buzo encima es algo nocivo para la salur. Un entrenador puede leer inmediatamente los síntomas del cansacio muscular o psicológico, y de esa manera hacer los cambios en una rutina que quizá debe ser retocada. Asumimos los planes como vienen, ¿y cómo podemos saber si es necesario hacer modificaciones sobre la marcha?

Lo recomendable antes de iniciar cualquier plan de entrenamiento, es una revisión médica más o menos exhausta, sobre todo si no somos muy asiduos de la actividad física. Hay ocasiones en las que el entrenador no solicita un apto físico ya que por lo general inicia el trabajo con cargas muy livianas, y en ese caso no vendrá mal tener la autorización firmada por un médico.

Para aquellas personas interesadas en el fitness, cuyo objetivo puede ser bajar de peso o mantenerse en forma, visitar un parque o centro de entrenamiento puede resultar más satisfactorio que visitar un gimnasio. Seguramente el trabajo aeróbico al aire libre brindará mayores beneficios que un gimnasio cerrado. Esto no quiere decir que uno no vaya al gimnasio para una rutina de aerobics o spinning. Todo lo contrario. Estas actividades son sumamente recomendables para personas con problemas de peso o ganas de estar bien.

Para los interesados en el deporte y la competencia, es necesario recurrir a los centros de rendimiento y, eventualmente, a un gimnasio si lo que se busca es hipetrofiar la masa muscular. En las disciplinas individuales, como atletismo, natación o ciclismo, es común ver que muchos interesados se vuelcan al deporte por su cuenta, sin tener ningún conocimiento del mismo. Esto también esta mal. Deben informarse acerca de los lugares cercanos de práctica y ponerse en manos de un entrenador para comenzar a practicar cualquier disciplina. Por suerte, en deportes de conjunto esto no sucede, gracias a ésta propiedad intrínseca de los mismos.

La presencia del entrenador es fundamental. La palabra experimentada de otros deportistas muchas veces puede ser influenciada por sus propias vivencias más que por sólidos conocimientos académicos. Como siempre, la práctica es importante, pero debe apoyarse en la teoría si pretende tener sustento y credibilidad. No estoy diciendo que el consejo de alguien que corrió o nadó veinte años no sirva, estoy diciendo que muchas veces esa persona va a observarnos en comparación con lo que él mismo vivió con su cuerpo, lo cual nos lleva otra vez a violar el principio de individualidad.

Mi consejo es: si tienen que emprender una rutina de trabajo por recomendación médica, que sea el mismo médico quien recomiendo algun sitio o, en su defecto, concurrir a una centro especializado y pedir el asesoramiento correspondiente. Si en cambio nos interesa mantenernos en forma o bajar algunos kilos, no hace falta más que ir hasta un parque o club para buscar a un instructor que pueda guiarnos y resolver todas nuestras dudas. Finalmente, en el caso de pretender iniciarse en un deporte, es imprescindible contar un entrenador especialista en esa actividad, y ponerse en sus manos.

No tengan miedo de hablar con sus entrenadores. Pregunten, cuestiones, dialoguen acerca de lo que sienten. No oculten síntomas ni los disfracen. Si algo les duele, avisen. Si algo les parece muy suave, avisen. Y si están cansados, también avisen. La realidad debe ser personal, fluída y honesta. Sólo de esa manera puede lograrse el avance que buscamos.