¿Resistencia a la velocidad o velocidad-resistencia?

Primero y principal: quiero pedir disculpas por el retraso que ha sufrido no sólo el blog, sino la publicación de éste post. La verdad es que no hay excusas, pero estamos es una fecha realmente complicada entre regreso de vacaciones e inicio de clases, donde las reuniones y las nuevas cursadas nos quitan mucho tiempo.  Por otro lado, y creo que esto es algo que habla a mi favor, no he dejado de contestar todas las dudas y preguntas que han acercado los lectores. Dicho lo necesario, vamos al esperado post.

Desde hace bastante tiempo recibo consultas con respecto a si un trabajo es de resistencia a la velocidad o de velocidad-resistencia, y cómo hago para diferenciar uno de otro, y qué características comparten, etc. La idea de hoy es aclarar este tema que tiene mucho que ver con el empleo de la terminología específica.

Empecemos por definir términos . En este marco, definimos a la resistencia como “la capacidad psíquica y física que posee un deportista para resistir a la fatiga” (Weineck, 1992), y a la velocidad como “la capacidad que se manifiesta por completo en aquellas acciones motrices donde el rendimiento máximo no queda limitado por el cansancio” (Harre, 1987).

Ahora bien, una forma que tenemos de clasificar a la resistencia, propuesta por Zintl (1991),  es la siguiente:

  • De corta duración: de 35″ a 2′
  • De media duración: de 2′ a 10′
  • De larga duración 1: de 10′ a 35′
  • De larga duración 2: de 35′ a 90′
  • De larga duración 3: de 90′ a 6h
  • De larga duración 4: más de 6h

Y una posible clasificación de la velocidad, tomada de varios autores, habla de:

  • Velocidad de reacción
  • Velocidad frecuencial
  • Velocidad de acción
  • Velocidad de locomoción
  • Velocidad resistencia
  • Capacidad de aceleración

Y es aquó donde aparece la primera dificultad. Hay muchas clasificacion de resistencia y de velocidad, y yo solametne he colocado una clasificación. La cuestión es que caundo desconocemos las distintas clasificaciones, correremos el riesgo de “mezclarlas” entre sí, creando confusión.  Por ejemplo, otra clasificación de la resistencia, y que también aparece en el libro Entrenamiento de la resistencia, de Zintl, nos habla de “resistencia a la velocidad”. Entonces, ¿cómo hacemos para diferenciar una de la otra?

Lo primero a tener en cuenta, y que puede parecer una tontería, es que en una ocasión pretendemos referirnos a la velocidad, y en otro caso a la resistencia. En otras palabras, antes de buscar diferencias, tenemos que tener en claro qué es cada cosa, y cuál es nuestro objetivo. Para eso, es necesario conocer al menos una de todas las posibles clasificaciones, y sujetarnos a ella. Para saber cuál nos conviene elegir, solamente hace flata ver cuál es la que mejor se adapta a nuestra necesidades. Tomemos el ejemplo de un corredor de 400 metros, que es un caso emblemático.

Desde el punto de vista de la resistencia, el corredor de 400 metros es un deportista de corta duración. Otras clasificaciones de la resistencia lo identificarán como: un corredor de resistencia general, de resistencia anaeróbica, de resistencia dinámica, y, eventualmente, de resistencia velocidad, si es que pretendemos relacionarlo con otra capacidad física.

Desde el punto de vista de la velocidad, el corredor de 400 metros es un deportista de velocidad resistencia. Otras clasificaciones de la velocidad lo identificarñan como: un corredor de velocidad frecuencial, de locomoción, etc.

Ahora bien, ¿como se resuelve esta cuestión? La verdad es que es bastante sencillo: el corredor de 400 metros es un corredor de resistencia y no un velocista (al menos, desde el punto de vista fisiológico). Por lo tanto, debe primar la clasificación de resistencia por sobre la de velocidad.

Por otro lado, todos los corredores necesitan velocidad. Nadie duda de que un maratonista es un corredor de resistencia, pero es innegable que aquel que gana la carrera es el que la corrió “más rápido”. Por lo tanto, todos necesitan velocidad, pero las clasificaciones de velocidad deben reservarse para los velocistas. ¿Cuándo empleamos terminología específica de velocidad en un corredor de resistencia? Cuando nuestra intención es trabajar la velocidad.

Todo esto, que parece un juego de palabras, e realidad es producto de la multiplicidad de clasificaciones y terminología, muchas veces mal traducida, quese ha ido asentando con los años y hoy produce tantas confusiones.  Fisiológicamente, no podemos hablar de velocidad más allá de los 30″, y no podemos hablar de resistencia a partir de 30″. Pero (siempre hay un “pero”), la densidad del trabajo también ayuda a aumentar las dudas. Por ejemplo, ¿pausas más cortas harán que el trabajo se oriente más a la resistencia y pausas más largas harán que se oriente hacia la velocidad? Al final del día, todo depende de nuestro objetivo. Todo depende “de qué estamos buscando”, y a partir de ahí podremos obrar en consecuencia.

Espero sus dudas, preguntas y comentarios.