Argentina en los Juegos Beijing 2008

Y sí, arramcamos el 2009 hablando del 2008. Algunos pueden pensar que hacer un análisis de los resultados de los últimos Juegos Olímpicos puede parecer algo tardío. Yo siempre fui de la idea de que hace falta tomar algo de distancia en el tiempo para tener una mejor perspectiva. Puede suceder que las cosas tomen otro color al verlas desde más lejos, ayudando así a tener algo más de objetividad.

Repasemos las medallas conseguidas en estos Juegos Beijing 2008, para luego extraer algunas conclusiones:

  • Fútbol: medalla de oro.

Por segunda vez en la historia y de forma consecutiva, el seleccionado de fútbol argentino obtuvo una medalla dorada. Aquí no hay demasiados secretos cuando el fútbol es prácticamente el deporte nacional. Lo único extraño es que hayamos tenido que esperar hasta el 2004 para obtener la primera medalla.

  • Ciclismo: medalla de oro

Sencillamente impresionante… o increíble… Lo que Walter Pérez y Juan Curuchet consiguieron no fue solamente la primera medalla del ciclismo argentino, sino también la revindicación del deporte amateur. Su sacrificio va más allá del desgaste físico, porque se trata de poner al deporte en primer lugar, dejando a la familia, los amigos y al resto del mundo en segundo lugar.

  • Hockey: medalla de bronce

Más difícil que salir primero es mantenerse primero. Inmediatamente uno recibe la obligación de ganar. Muchas veces la gente no entiende que Las Leonas tienen tres medallas en tres Juegos, y que ser el tercero en el mundo es algo que muy pocos consiguen.

  • Básquet: medalla de bronce

Otro ejemplo de la obligación de ganar, y de la ignorancia de muchos periodistas “deportivos” que intentaron socavar una conquista única. Con dos grandes en el banco de suplentes, el seleccionado demostró que en deporte de conjunto lo importante es el equipo y no las estrellas individuales.

  • Judo: medalla de bronce

La primera medalla argentina en éstos Juegos y la primera en el deporte. Otra victoria del amateurismo sobre el profesionalismo, que en verdad sólo duró unos días. Hoy la prensa de olvidó del judo, de Paula Pareto y de todos aquellos que trabajan, estudian y cuando pueden entrenan.

  • Yachting: medalla de bronce

No es casualidad que en los deportes acuáticos los argentinos sufran peripecias tales como perder el bote de competencia y cosas por el estilo. Tercer puesto consecutivo para un deporte con poca difusión y que busca, al igual que todos, un espacio de reconocimiento.

En síntesis:

  • 2 medallas de oro: fútbol y ciclismo
  • 4 medallas de bronce: hockey, básquet, judo, yachting

Estoy seguro de que cada medalla argentina en estos Juegos tiene su historia, y si nos pusiéramos a buscar algo que las una, estaríamos frente a una tarea realmente difícil. Desde el resultado del esfuerzo individual de algunos hasta la experiencia y la perserverancia de otros, hay sólo una cosa que puede servir de nexo entre todas las medallas obtenidas: ninguna es fruto de una política deportiva. Nisiquiera el básquet o el hockey lo son, son en verdad el resultado de una política pero que se organizó a nivel federativo.

En nuestro caso, el medallero olímpico sirvió como ejemplo de nuestra política deportiva. O mejor aun, de la falta de una política deportiva. Y ojo, porque pensamos que la política deportiva pasa por darle dinero a los atletas o las federaciones, y eso esta mal. En un país como Argentina yo no pienso que el estado deba financiar la carrera de los atletas de elite, sino fomentar el deporte de base. Vivimos en un país con serias dificultades en los ámbitos de salud, educación y seguridad. No vivimos una economía de guerra, pero esta claro que muchas necesidades básicas distan de estar satisfechas. En este contexto, la política deportiva no puede ocuparse de la cima de la pirámide deportiva, aunque puede mediar ante los capitales privados, ofreciendo compensaciones a cambio de sponsoreo.

A veces parece que la única solución para mejorar nuestro deporte es que la Secretaría de Deportes le pase dinero a los atletas. Pero nunca se piensa en excenciones de impuesto a las federaciones, seguro médico gratuito para los atletas, gestión ante empresas privadas, explotación de espacios públicos en beneficio de los atletas, etc. Todavía hoy existen municipios donde está prohibida la publicidad de marcas deportivas en espacios municipales, en muchos casos empleados para la práctica deportiva.

¿Mi balance de los Juegos? Creo que han sido el resultado de lo que nunca fue, y en tanto no tengamos una política deportiva seria palnificada a largo plazo, seguirán siendo lo que no son. Los resultados sólo ponen en evidencia la falta de un estado que acompañe, una aparato comunicacional que funcione y una organización de carácter federativo que busque las alternativas para desarrollar el deporte.

Estos Juegos han sido lo que los Juegos vienen siendo para la Argentina desde hace varias décadas, simplemente algo lindo que pasa cada cuatro años. Y como ocurre sólo una vez durante cada presidencia, es obvio que los triunfos solamente pueden ser el producto de los esfuerzos personales. Celebro con alegría y entusiasmo, aunque también con cierta inconformidad, que todavía existan deportistas amateur más que hagan hasta lo imposible por su país, aun cuando las más importantes marcas de zapatillas, anteojos, remeras o lo que sean les dan la espalda. Estos atletas amateur no firman contratos de 7 cifras, pero su espíritu sirve para iluminar a los que se inician.

Saludos y buen año.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s