Las carreras de orientación

Las carreras de orientación se han convertido en un fenómeno masivo que crece día a día. Estos eventos se nutren tanto de amantes del montañismo como de corredores de fondo, sin mencionar a los entusiastas y curiosos cuyo punto en común es el contacto con la naturaleza.

Sin duda las carreras de orientación tienen un toque que las distingue de otras carreras que se realizan en medios naturales, y es preceisamente el hecho de orientarse en esos lugares lo que despierta interés. Pero para ser francos, orientarse no es una tarea tan difícil como parece: basta una brújula para saber dónde que el Norte. Lo complicado en realidad es posicionarse en un mapa, es decir, saber en qué punto del mapa estoy…y trazar una ruta en consecuencia.

Pero además de los conocimientos mínimos sobre navegación terrestre que se necesitan en estas carreras, existen otras variables de igual o similar importancia a la hora de alcanzar el éxito. Esta claro que una buena condición física  también es condimento esencial para ganar una carrera. Veamos a continuación una pequeña lista de otras variables que muchas veces no son tenidas en cuenta:

  • Mantener el ritmo: En estas carreras no se corre, sino que se camina. El ritmo de caminata al igual que el ritmo de carrera o trote debe mantenerse siempre que se pueda, a fin de ser económico y eficiente. Cuando se frena o acelera, se produce un gasto extra de energía, la cual se invierte en el hecho de romper la inercia del cuerpo.
  • Mantenerse hidratado: Todos hemos leído alguna vez que si tenemos sed ya estamos deshidratados. Esto es así porque nuestro organismo no nos advierte cuando nos estamos quedando sin agua, sino que nos avisa cuando ésta ya no alcanza. Poseer una mochila con manguera preparada para ir tomando pequeños sorbos cada vez que se pueda resulta múy útil. También sería bueno, en las primeras carreras, llevar una cuenta del consumo diario de líquido, discriminando el agua de las bebidas ingeridas en las comidas.
  • Usar la brújula: Parece una tontería decirlo, pero brújula y mapa no sólo son inceparables, sino que además deben ser chequeados en todo momento. Por tal motivo la brújula debe ser liviana y de uso práctico: las tipo “clipper”, que pueden llevarse en el dedo, son ideales. En muchas ocasiones es mejor “gastar” tiempo en parar y mirar que asumir el riesto de tomar un camino incorrecto.
  • Calibrar el altímetro: No esta de más recordar que los altímetros barométricos necesitan ser calibrados todos los días, ya que se basan en la presión atmosférica.  De hecho, es probable que si hay importantes cambios de presión nuestro altímetros registre alteraciones el mismo día.
  • Tomarse el tiempo para trazar una ruta: No sirve de nada salir rápido “teniendo una idea” de la ruta a seguir, ya que el riesgo puede ser muy grande. Es mejor invertir algunos minutos en trazar una ruta y luego comenzar lento y firmo, chequeando en todo momento si vamos por el camino correcto.
  • Cuidado con los atajos: Como decía uno de mis instructores: “si el atajo es mejor que el camino, entonces ése sería el camino”. Por lo tanto, a menos que conozcan la zona o tengan absoluta confianza en la persona que leer el mapa (casos de parejas), vayan por el camino siempre que exista y sirva. Es mejor lento y seguro que rápido pero incierto.
  • Caminos largos y planos vs. caminos cortos y sinuosos: A veces preferimos tomar un camino por el simple hecho de ser más corto, sin considerar las subidas y bajadas que pueda tener. Las palabras suelen ser:  “hacemos un poquito más de fuerza pero es más corto y llegamos antes”. Y es probable que lleguen antes, pero nunca es “un poquito más de fuerza”. Hay que entender algo: si mi destino esta más arriba que mi origen, todo descenso en el trayecto tendrá que ser vuelto a subir. Por lo tanto, a veces es mejor tomar un camino más largo pero con ascensión continua que otro más corto pero con un perfil más irregular.
  • Emplear un calzado respirable – permeable: Es verdad que el pie (y sobre todo el de algunas personas en particular) suele transpirar mucho. Sin embargo, este no es el punto más importante a tener en cuenta. Debemos entender que si llueve o nos mojamos curzando un arroyo, no podemos permanecer con los pies húmedos. Un calzado impermeable no sirve porque de la misma manera que no deja entrar el agua, tampoco la deja salir. Lo ideal es un calzado que, de mojarse, pueda tener un rápido secado.
  • Usar anteojos y protector solar: No es un dato menor. Nadie va a quedarse ciego en una carrera de orientación, pero los rayos ultravioleta son bastante dañinos y sus efectos se acentúan en la altura. Por el mismo motivo hace falta un protector solar con un factor alto. Y algo más: la manteca de cacao no ofrece ningún tipo de protección frente al sol

Espero que estos consejos los ayuden en sus carreras. Comenten sus resultados.

2 pensamientos en “Las carreras de orientación

  1. me parece un genial artículo para una actividad q actualmente está teniendo un gran peso en la sociedad, y espero que aun consiga mas ya que me parece un deporte muy completo en donde no solo se trabaja fisicamente sino que hay q utilizar diferentes utensilios para poder conseguir llegar el primero a la meta señalada, además de aumentar tus capacidades de supervivencia ( si se hace en montaña)..

    un saludo

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