El ATP

Toda vida en la Tierra es posible gracias al Sol. La energía que nuestra estrella vuelca sobre el planeta es convertida por los vegetables a través del conocido proceso de fotosíntesis. De solar a química, la energía llega hasta nosotros contenida en los alimentos. Desde allí es procesada hasta formar la única sustancia que le permite al hombre obtener energía: el ATP.

El ATP no es otra cosa más que la unión de una molécula conocida como ADENOSINA, con tres átomos de fósforo. La energía necesaria para lanza una pelota, atarse los cordones o echar un suspiro proviene de la ruptura del último enlace molecular. Así, el ATP (adenosin tri fosfato) se convierte en ADP (adenosin di fosfato) más un fósforo libre.

Las reservas de ATP en el músculo son muy escasas, y apenas alcanzan para realizar un esfuerzo de corta duración. Al cabo de 2 o 3 segundos casi no hay ATP y es necesario resintetizar el ADP presente para reabastecer el sistema.

En este punto entra en juego la fosfocreatina. La fosfocreatina (o PC) es un compuesto de creatina y fósforo que, luego de ser dividido por la acción de la enzima creatinquinasa, brinda la energía necesaria para volver a unir al fósforo libre con la molécula de ADP.

Claro que aquí es donde muchos se preguntarán: ¿pero de dónde sale la energía para romper el enlace de la creatina con el fósforo? Les dejo una semana para pensarlo, mientras escribo un nuevo artículo.

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