La importancia de conocer la composición corporal

La balanza asusta. O al menos, esa es la percepción que los evaluadores tenemos cada vez que le pedimos a una persona que se suba a una para conocer su peso. Sin embargo, el peso por si sólo no sirve, como muchos pensarían, para hacer un diagnóstico acertado de estado nutricional de un sujeto. Es necesario de otras mediciones, que nos brinden elementos de juicio más objetivos. Y esto tiene un sentido: nuestro peso corporal está dado por nuestra composición corporal.

Ahora bien, ¿a qué llamamos composición corporal? Imaginemos por un segundo a nuestro cuerpo divido en partes. Cada una de esas partes puede ser clasificado según el siguiente criterio:

  1. Huesos
  2. Músculos
  3. Grasa
  4. Órganos
  5. Piel

Acabamos de establecer cinco componentes que, sumados, dan nuestro peso. Pero basta un simple análisis para darnos cuenta de algunos de esos componentes no se pueden modificar (ya que están dados genéticamente), y otros componentes son susceptibles al cambio. Desde el punto de vista de la actividad física, distinguimos dos componentes a la hora de diseñar una rutina de ejercicios: el porcentaje de grasa y el porcentaje de músculo.

El comportamiento de estos dos componentes define, a grandes rasgos, nuestro peso. Si hemos de comer mucho sin realizar actividad física, nuestro porcentaje de grasa aumentará. Si hacemos actividad física intensa , nuestro porcentaje de músculo aumentará. Se entiende así el hecho de que una persona pueda subir o mantener su peso a expensas de aumentar su masa muscular, y no necesariamente de aumentar su cantidad de grasa.

Un entrenador personal contempla el comportamiento de estas dos variables, y no el peso del individuo. El peso dice bastante poco acerca de los porcentajes de grasa y músculo. Y para conocer estos porcentajes, se necesita de algo más que una balanza. En el Laboratorio de Biomecánica y Fisiología del Ejercicio de Colegio Modelo Lomas, contamos con dos monitores de estimación de la composición corporal, que ayudan a conocer dichos porcentajes.

Conocer nuestra composición corporal es de vital importancia para direccionar nuestros entrenamientos y planificar nuestras dietas. A veces la balanza nos dice que estamos en peso, cuando en verdad tenemos un exceso de grasa y necesitamos de mayor porcentaje de masa muscular.

Por tal motivo, siempre recomendamos realizar actividad física supervisada por un profesional que no sólo esté capacitado, sino que además nos oriente en función de nuestros componentes grasos y musculares, más que nuestro peso. El ideal que nos mueve es hacer que conocimiento circule, ya que sólo dicha circulación permitirá mejorar nuestra calidad de vida.

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La composición corporal

En el entrenamiento deportivo, determinar la composición corporal de un atleta se esta volviendo una cuestión cada vez más importante. No hay ningún secreto: esta información permite orientar a la preparación física con mayor exactitud. Y para una planificación seria, el éxito muchas veces es una relación entre las variables del entrenamiento y el control que se lleva de las mismas: cuantas más cosas pueda controlar el entrenador, más posibilidades habrá de alcanzar los objetivos.

La composición más exacta al día de hoy consta de 5 componentes, a saber: grasa, masa muscular, masa ósea, piel y vísceras. Sin duda, los dos primeros son los de mayor importancia para el trabajo del entrenador, pero el resto de los datos también guardan su importancia en cuanto pueden brindar información extra útil para otras cuestiones.

Si usted como técnico, entrenador o preparador físico quiere conocer con exactitud la composición corporal de su deportista, existe un método infalible. Se llama “disección de cadáveres”, y requiere que lo asesine (en lo posible no de forma traumática) y luego lo corte y separe absolutamente todo, poniendo en recipientes diferentes sus músculos, huesos, piel, grasa y vísceras… para luego pesarlos.

Por supuesto, esta práctica seguramente truncarí el futuro brillante de su pupilo y lo enviará a usted a la cárcel. Afortunadamente, hace más de 20 años se diseñó una técnica conocida como “Antropometría”, que permite determinar estos valores mediante la utilización de una serie de ecuaciones. La antropometría es un método doblemente indirecto, pero aun así sus índices de correlación han demostrado ser altos, permitiendo así la estimación de la composición corporal de los deportistas con bastante exactitud.