SJ, CMJ y DJ

De la batería de tests existentes para evaluar la potencia del tren inferior, difílmente exista algún otro que supere en practicidad y empleo al SJ, CMJ y DJ. Por lo específico del protocolo, por lo práctico de su ejecución, por lo rápido de su realización y por su validez y fiabilidad, éste trío de saltos resulta el más empleado por entrenadores y preparadores físicos. Hagamos una rápida revisión de cada uno.

El Squat Jump (SJ)

Se trata de un salto donde el evaluado descansa sobre la plataforma de salto con los pies ligeramente separados y con una flexión de 90°. Los brazos al costado del cuerpo, para anular los efectos de un envión.A la orden, el evaluado se despega lo más rápido del suelo, buscando altura. Recordemos que en éste salto se anula la fase excéntrica, siempre presente en acciones pliométricas

El Countermovement Jump (CMJ)

Igual que en el salto anterior, los brazos van al costado del cuerpo. En este caso, el deportista inicia el movimiento desde la posición de erguido, para luego bajar y volver a subir lo más rápido posible. En éste caso se respeta la cadena “excéntrico – isométrico – concéntrico”, presente en las acciones pliométricas.

El Drop Jump (DJ)

Creado con el objeitov de medir el índice “Q”, es decir, la relación entre el tiempo de vuelvo y el tiempo de contacto, el DJ permite conocer la altura óptima de caída. Subido a una ratima (que luego irá incrementándose en altura), el evaluado se coloca con los brazos al costado del cuerpo para luego dejarse caer sobre la plataforma, de la cual buscará despegarse lo más rápido posible.

La energía elástica: un párrafo aparte

Avalada por algunos, abatida por otros, se conoce como “energía elástica” a aquella energía que se almacena momentáneamente en el músculo durante la fase excéntrica del movimiento, y que comienza a perderse ni bien esta fase concluye.

Ya se que exista o no, hay algo que le permite a un deporista más o menos avanzado alcanzar un CMJ siempre mayor a un SJ. Es decir, su fase excéntrica le permite generar un índice de fuerza mayor.

Valores muy similares, iguales o incluso menores de un CMJ respecto a un SJ son evidencia clara de una falta de aprovechamiento de la energía elástica.

La realización de los testeos en plataforma son útiles ya que permiten una clara y precisa cuantificación de la potencia del tren inferior. Ya sea para diagnosticas, planificar o incluso prevenir lesiones, estas evaluaciones (y otras tantas realizadas en alfombra de salto) deben formar parte del arsenal de testeos que todo preparador físico debería al menos conocer.

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La plataforma de salto

Todos sabemos que no es igual saltar una valla colocada a 20 cm, otra a 40 cm y otra a 80 cm. Las tres alturas representan distintos grados de dificultad. Pero este concepto también se relaciona con otra cuestión de importancia: la altura del sujeto. En otras palabras, saltar la valla de 80 cm no tendrá la misma dificultad para un deportista de 1,60 que para otro de 1,80. Estas cuestiones triviales, muchas veces desestimadas por los entrenadores, son fundamentales a la hora de planificar un entrenamiento orientado a mejorar la potencia del tren inferior. Un instrumento invalorable para cualquier deportista de cualquier talla es la plataforma de salto.

La plataforma de salto permite obtener datos relacionados con las cualidades físicas, tales como la fuerza explosiva o la resistencia a la fuerza, como así también datos relacionados con la biomecánica, como lo son el tiempo de vuelo y contacto, o el coeficiente de calidad (Q). Sin embargo, el paso del tiempo hizo que los investigadores comenzaran a encontrarle nuevas aplicaciones. Desde evaluar lesiones  hasta medir el tiempo de una carrera, la plataforma de salto se ha convertido en una herramienta fundamental a la hora de evaluar.

Los saltos más empleados son:

  • Squat jump (SJ), donde el deportista realiza un salto vertical desde la posición de media sentadilla, con las manos en las caderas.
  • Counter movement jump (CMJ), similar al anterior, pero con un previo contramovimiento hacia abajo.
  • Drop jump (DJ), donde el deportista parte desde un cajón con las piernas extendidas y las manos en las caderas, para dejarse caer y despegarse rápidamente del suelo una vez que toma contacto con él.

También se realizan otros saltos, tales como el Rocket jump, el Abalakov, o los saltos continuos en 15 o 60 segundos. El tipo de salto será determinado por el entrenador en función de cada especialidad deportiva, y en vistas a los trabajos que se realizarán en el próximo ciclo de entrenamiento.

La gran ventaja que sin dudas ofrece la plataforma de saltos es la posibilidad que ofrece de conectarse vía USB con una notebook, para que el software obtenga y procese los datos para su posterior evaluación. Los programas más avanzados permiten elaborar planificaciones que tengan en cuenta las variables de volumen, intensidad y pausa, de forma tal que el entrenador recibe una excelente ayuda al ahorrarse un tiempo que siempre es valioso.

En Argentina el precio de una plataforma es bastante elevado, pero hay que reconocer que su utilidad es máxima y su inversión esta justificada, siempre y cuando el entrenador sepa que hacer con los resultados. Si en su institución cuentan con el dinero suficiente y la preparación física es un aspecto importante en sus entrenamientos, entonces debería pensar en adquirir un equipo.

– Para saber más: “La pliometría”, de Gilles Cometti, INDE Publicaciones