La fatiga

Parece increíble, pero hasta el día de hoy todavía no esta muy claro qué es ni qué produce la fatiga. Por ejemplo, para Edwards (1981), se trata de la “imposibilidad de mantener la fuerza requerida o esperada”, mientras que Vollestad y Sejersted (1988) la definen como la “disminución de la capacidad de generar fuerza”. Otras deficiones más complejas encierran el mismo concepto: la disminución de la capacidad de rendimiento.

Sin embargo, la fatiga es un factor ineludible en toda disciplina deportiva. Ya sea de tipo metabólica, muscular o nerviosa, la fatiga aparece tarde o temprano. No importa la duración o la intensidad del trabajo, todos los deportistas se fatigan. Y más aún: la fatiga es necesaria. De no haber fatiga, no habría adaptación.

Ahora bien, ¿cómo clasificamos a la fatiga? A efectos prácticos, suele distinguirse entre fatiga central y periférica. La primera se presenta en dos formas: como fatiga de recepción (sensorial) y como fatiga de control (centros nerviosos). La segunda es principalmente metabólica, y puede aparecen en forma local o general.

La fatia puede ser percibida por el entrenador mediante la constatación de una merma en el rendimiento deportivo. La capacidad se trabajo se reduce, la fuerza disminuye, la coordinación se pierde y comienzan a aparecer, a medida que la fatiga se acentúa, una serie de síntomas tales como: insomnio, cansancio general, pérdida de peso, cefales y sudoración nocturna, entre otros. Llegado este caso estamose n presencia de un estado crónico conocido como “sobreentrenamiento” (overtraining).

La primera medida en pos de la recuperación es detener el entrenamiento, sobre todo si se trata de una fatiga crónica. Cuando ésto no es así, basta con comenzar con algunos ejercicios regeneradores, como el trote suave en hierba y la elongación. En una segunda etapa también son útiles algunos medios naturales y/o mecánicos, tales como el tratamiento con frío, las duchas, el masaje o la oxigenoterapia. Finalmente, en el proceso de recuperación, tambien tinen su espacio los distintos productos recuperadores como las pastillas de magnesio o glucosa, cuya supervisación debe estar a cargo del entrenador.

Por último es importante recordar que la fatiga es una estado natural que forma parte del proceso del entenamiento deportivo. Entrenadores y atletas deben aprender a reconocer sus síntomas y obrar en consecuencia.