¿Qué tipo de hipertrofia necesito?

Hoy la fuerza atraviesa al entrenamiento deportivo. Ya no se entiende a la preparación física de ningún deportista sin pasar por el gimnasio. Sin embargo, es importante recordar que la fuerza tiene distintas formas de manifestarse, y cada una de ellas posee características especiales. Una de estas características es la hipertrofia muscular. En otras palabras, la fuerza no siempre va acompañada de hipertrofia, y no todos los deportistas necesitan de la hipertrofia. Y más aun, en algunos casos puede ser una consecuencia indeseada.

Un ejemplo lo constituyen los deportes en donde se compite por categoría de peso. Mayor volumen muscular significa más fuerza, pero también un aumento de peso puede llevar a un cambio de categoría… algo que no siempre encaja en los planes de un entrenador.

Otro ejemplo se da en aquellas disciplinas donde el deportista debe trasladar su cuerpo, independientemente del tiempo de la prueba. El maratonista o el saltador de altura son atletas que encajan perfectamente con esta descripción. Si ambos aumentaran su peso a consecuencia de la hipertrofia muscular, deberían cargar con él en sus respectivas pruebas, afrontando duras dificultades.

Pero también en necesario considerar el siguiente escenario: aquellos deportistas que necesitan de la hipertrofia, como un jugador de rugby, pero requieren de una hipertrofia adecuada a su deporte.

Entonces, ¿hay que entrenar la fuerza? Sí. ¿Y cuándo debemos evitar la hipertrofia? Bueno, en realidad la hipertrofia no es el verdadero problema. Como vimos en el párrafo anterior, en algunos casos la hipertrofia es útil. Lo importante es entender lo siguiente: así como hay distintos tipos de fuerza, también hay distintos tipos de hipertrofia.

Con el entrenamiento de fuerza se pretende fundamental hipertrofiar las fibras, es decir, aumentar el tamaño de su sección transversal. Esa hipertrofia puede ser ded diversa orientación, pudiendo hablarse de:

  1. Hipertrofia general
  2. Hipertrofia selectiva, a su vez dividida en:
  • Confirmativa
  • Compensatoria

El trabajo de hipertrofia general es aquel en el que aumenta el área de sección de los dos tipos de fibra (FT y ST), independientemente de la distribución de las mismas.

Cuando la hipertrofia de uno de los tipos de fibra es mayor que el del otro, hablaremos de hipertrofia selectiva, la cual se llamará confirmativa cuando se hipertrofien las fibras que predominan en un músculo, mientras que se llamará compensatoria cuando se hipertrofien las que se encuentran en menor porcentaje.

Para Hakkinenn (1981) todo parece indicar que los mayores niveles de hipertrofia se consiguen en las de tipo FT, mientras que Grosser (1991) habla de incrementos muy similares en los dos tipos de fibra.El que un tipo de fibra presente un tamaño superior que las de otro va a depender de la clase de entrenamiento empleado.

Así, encontramos que la especificidad en el entrenamiento a la que se ven sometidos los practicantes de diferentes modalidades condicionarán los niveles de adaptación de cada tipo de fibra. Un ejemplo de deportes en los que la fuerza es la base fundamentos lo encontramos al comparar la halterofilia y el culturismo. Mientras en el primero predomina el trabajo de fueza en relación con la velocidad, en el segundo predomina un trabajo extenuante.

Si existen o no límites en cuanto a los incrementos de tamaño producidos por el entrenamiento, es algo que todavía está por conocerse, aunque McDougall (1984) habla de incrementos aproximados de un 58% para las FT, y de un 39% para las ST de culturistas que llevan entrenando entre 6 y 8 años.

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