¿Qué es el efecto Valsalva?

Muchas veces los instructores del gimnasio nos dan indicaciones acerca de la forma correcta de respirar cuando hacemos un ejercicio. Algunos, osadamente, esgrimen el concepto de “efecto Valsalva” a la hora de dar sus explicaciones. Quizá no lo conozcan del todo, pero el nombre impresiona.

Ahora bien, ¿qué es el efecto Valsalva? En verdad se trata de una maniobra desarrollada por el médico italiano Antonio Maria Valsalva, y no es otra cosa más que un esfuerzo respiratorio contra una garganta cerrada. Intente soltar el aire eclipsando la glotis y podrá experimentar dicho efecto.

Este fenómeno produce un aumento de la presión intratorácia y también intraabdominal, lo cual a su vez reduce la circulación hasta el corazón. Vemos aquí una seguidilla de sucesos que se dan en forma secuencial. La disminución en el flujo del retorno venoso reducen la presión sanguínea y aumentan la frecuencia cardíaca.

Esta es la primera parte del problema. Cuando se libera la glotis, el aire se escapa y la presión de la sangre aumenta precipitadamente, convirtiéndose en la segunda parte.

En pocas palabras, el efecto Valsalva trae aparejado varias contraindicaciones para el cuidado del músculo cardíaco.

En personas no entrenadas los síntomas pueden acentuarse, y no es casual ver mareos o incluso pérdida del conocimiento. Por otro lado, los entrenamientos isométricos aumentan considerablemente el efecto Valsalva, por lo cual deben quedar reservados únicamente para personas entrenadas.

Es importante resaltar que el efecto Valsalva, a pesar de sus aspectos negativos, cumple con una función específica: estabiliza la columna elevando la presión interna.

¿Podemos evitarlo? Sí, aunque es necesario un poco de práctica y hay que entender que anulando el efecto estamos anulando también su función.

Sin pensar, solemos tomar aire y contenerlo, para luego proceder a mover una carga determinadas. Si quisiéramos anular el efecto de Valsalva tendríamos que hacer lo opuesto. En una sentadilla, por ejemplo, deberíamos tomar aire mientras bajamos, para luego soltarlo a medida que subimos.

Si lo analizamos, enseguida vemos que se trata de un proceso opuesto al que haría cualquiera de nosotros. De mamera prácticamente inconciente llegaríamos abajo, tomaríamos aire y lo aguantaríamos, pasando a una situación clara de apnea. En es estado buscaríamos movilizar el peso hasta llegar a la posición de erguido, momento en el cual recién soltaríamos el aire.Como se puede ver, el efecto Valsalva permite subir más cómodamente gracias a la estabilidad del tronco. En contrapartida, ha incrementado el trabajo cardíaco.

¿Qué pueden hacer los entrenadores? Como siempre, velar por sus deportistas. En personas no entrenadas conviene evitar dicho efecto, pero en personas entrenadas pueden hacerse algunas conseciones, siempre teniendo en cuenta si el tipo de trabajo que esta realizando el deportista, el peso que esta moviendo y el volumen total a mover durante la sesión.

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