La resistencia de base III (RBIII)

Para el estudio de la resistencia, algunos de sus más destacados autores (Navarro, Zintl) han empleado una clasificación muy útil:

  • Resistencias de base
  • Resistencias específicas

Dentro de la primera clasificación podemos encontrar tres categorías:

  1. Resistencia de base I
  2. Resistencia de base II
  3. Resistencia de base III

Vamos a ocuparnos de la última, la RBIII, también conocida como resistencia acíclica.

La RBIII se manifiesta en deportes de conjunto y de combate, de ahí su identificación con el adjetivo acíclico, ya que ambos se componen de movimientos aislados que se suceden en forma aleatoria, distinto de lo que sucede en una carrera atlética, por citar un ejemplo.

Esta claro que el fútbol y el boxeo no se parecen en nada, pero en realidad comparten algo: la utilización anárquica de los sistemas energéticos. Un maratonista tiene bien definido su sistema: la vía oxidativa lo provee de toda la energía que necesita. En cambio, para un futbolista o un boxeador las cosas son muy distinta. En el primero, se debe soportar 90′ de juego, mantener una defensa frente a un ataque constante y realizar una salida de contraataque cuando sea necesario: tres acciones distintas, tres sistemas energéticos diferentes. En el segundo, se observa la necesidad de estar preparado para lanzar golpes potentes cada vez que se lo requiera, al tiempo que se debe mantener una guardia constante por 3′ y, además, aguantar la cantidad de asaltos que la pelea demande.

Vemos entonces dos premisas muy claras: la utilización de los tres sistemas energéticos por un lado, y su interacción aleatoria por el otro. Cubrir estas dos condiciones será el objetivo del entrenamiento de la RBIII. Para conseguir dicho objetivo, los trabajos deberán respetar ciertas condiciones (Zintl, 1991):

  • Resistencia aeróbica general con cargas de intesidad median a submáxima y cambio interválico de las cargas
  • Capacidad mayoritariamente aeróbica (VO2 máx.rel. entre unos 55-60 ml/kg/min)
  • Cambio constante de metabolismo mixto aeróbico-anaeróbico (promedio de 6-8 mmlo/l lactato sanguíneo)
  • Alternancia de actividades (diferentes formas de movimiento)

La RBIII se entrena, principalmente, a través del método intermitente. Este método, debido a sus características, es aplicable tanto en deportes de combate como en deportes de conjunto, a la vez que permite recrear situaciones similares a las de la competencia, donde los movimientos acíclicos, igual que los sistemas de producción de energía, se alternan de forma desordenada.

Veamos ahora algunas de las preguntas más frecuentes que aparecen cuando tratamos este tema. Por ejemplo, si tengo un equipo de fútbol ¿solamente hago trabajos de RBIII? No. Si bien es cierto que los entrenamientos del tipo intermitente posiblemente cuenten con un importante protagonismo, un jugador de fútbol no puede dejar de realizar trabajos de otras resistencia, tanto de base como específicas.

¿La RBIII sòlo se trabaja con entrenamientos intermitentes? No. Hay que recorar que tanto los partidos como las peleas también son situaciones de entrenamiento, y por lo tanto así deben ser consideradas dentro de la planificación.

¿Sirve entrenar la RBIII en corredores, nadadores o ciclistas? Para nada. Las características de su deporte los ubica dentro de las distintas resistencias específicas, y por lo tanto su entrenamiento debe adecuarse a estos parámetros. Y si bien es cierto que en ocasiones especiales y debido a motivos tácticos el corredor entrena cambios de ritmo, no podemos considerar a esos entrenamientos como propios de la RBIII.