Los planes de entrenamiento vía internet

A diario recibo pedidos de planes de entrenamiento. Y siempre respondo con una negativa. Tal como se señala en el el libro “La ciencia del entrenamiento deportivo”, una importante recopilación de autores del Comité Olímpico Español,: “No hay un plan o programa de entrenamiento adaptable a todos. Cada programa debe adecuarse a las costumbres, los gustos, las necesidades, aptitudes y metas de quien particularmente lo utiliza, a fin de obtener los máximos beneficios.

Y agrega: “Seguir ciegamente cualquier programa escrito es una imprudcencia, pues el entrenamiento debe ser cortado a medida para que se adecúe al individuo. Los entrenadores y sus creaciones documentadas deberán ser flexibles a fin de tener en cuenta la situación personal del individuo”.

Todo esto no es capricho de un grupo de profesionales de la actividad física. Esta idea se basa en uno de los principales principios del entrenamiento deportivo: el principio de la individualidad. Este principio esta determinado por las características morfológicas y funcionales de los deportistas. Cada sujeto es un todo, con características completamente distintas desd el punto de vista antropométrico, funcional, motor, psscológico, etc.

Los errores más comunes en esta línea de pensamiento son:

  • Aplicar un modelo estándar de trabajo, muchas veces basado en una simple variable (como la distancia de una prueba)
  • Copiar modelos que han empleado algunos campeones o que son moda en otro país, casi siempre sin entender sus fundamentos para realizar los ajustes necesarios

Sé que mucha gente, ya sea por falta de tiempo, lugar, ganas o dinero, no busca un entrenador personal. Pero esto es como pedir una receta sin ir al médico. El entrenador necesita estar “junto” al deportista para modificar el plan de trabajo cuando sea necesario. Estoy totalmente convencido de que los planes vía internet no sólo no sirven, sino que además pueden llegar a ser perjudiciales. La única opción posible es el entrenamiento personalizado que respete el principio de la individualidad.