La táctica deportiva

“Se entiende por táctica al comportamiento racional, regulado sobre la propia capacidad de rendimiento del deportista y sobre la del adversario, así como sobre las condiciones exteriores, en un encuentro deportivo individual o en equipo” (Weineck, 1988). La definición que nos brinda el autor es útil porque presenta una serie de “palabras clave” que nos orientan bastante. Veamos:

  • Comportamiento racional: es decir que hay procesos cognitivos en los que se sostiene y que se van conformando a través de la experiencia y el estudio teórico de las situaciones. Por otro lado, al descartar el factor instinto, la táctica se convierte en un proceso planeado y dirigido sistemáticamente, y que puede someterse a un proceso de enseñanza y aprendizaje.
  • Capacidad de rendimiento: esto nos indica que se trata de una variable sumamente entrenable, y que además sirve para obtener logros deportivos.
  • Deportista, adversario y condiciones externas: estos tres elementos interactúan constantemente, llevando información a los centros especializados y tomar la respuesta técnica necesaria
  • Individual o por equipo: se suele pensar que no existe la táctica en los deportes individuales, pero no es así. Si bien es cierto que en algunos aspectos puede obrar de forma diferente, ya veremos de que manera se da en ambos casos.

Para Weineck, la táctica deportiva se funda sobre tres pilares:

  1. Capacidades cognitivas
  2. Habilidades técnicas
  3. Capacidad psico-físicas

Un breve análisis de cada uno brinda conclusiones interesantes:

  • La formación del pensamiento táctico debe ser progresiva, al tiempo que involucra aspectos tanto teóricos como prácticos
  • La variabilidad de las sitauciones propuestas es clave para enriquecer el aprendizaje
  • El dominio de la técnica supone una ventaja táctica en tanto economía de esfuerzo y recursos
  • La forma deportiva condiciona la técnica y la táctica. A mayor estado físico, mayores posibilidades de afrontar problemas tácticos
  • Las cualidades emotivas y de decisión (voluntad) se van forjando a través de la experiencia. Es probable que sean los únicos elementos que no puedan trabajarse de otra manera.

Desde el aspecto teórico, la táctica se va construyendo desde el técnico hacia los jugadores. Aquí, el entrenador prepara videos, hace estadísticas, redacta informes, lee libros y prepara presentaciones, al tiempo que analiza puntos fuertes y débiles.

Desde el aspecto práctico, si bien el técnico presenta las ejercitaciones para el trabajo táctico, son los jugadores los encargados de poner en marcha las operaciones de pensamiento necesarias para entender cuál es el objetito táctico. A partir del desenvolvimiento en el terreno de juego frente a situaciones particulares y siempre diferentes, los jugadores van armando a su vez un esquema táctico que el entrenador debe observar.

La técnica dentro del ámbito táctico merece un párrafo aparte. Algunos autores sostienen que la técnica “en sí” no es tan importante ya que lo fundamental es alcanzar el fin último del deporte (lése: ganar) sin pensar en el cómo. Otros autores, sin embargo, piensan que la técnica sirve para automarizar movimientos, lo cual trae aparejado como ventaja el hecho de que el jugador tiene una cosa menos en qué pensar. Dejaremos esa discusión para más adelante.